
La documentación que acredita el mantenimiento de tu extracción no es un trámite burocrático, sino la prueba tangible de que la grasa se ha ido. En CAMPANIX entregamos un certificado nominativo firmado por el técnico al terminar cada pasada en Mollet del Vallès y el Baix Vallès. Este papel detalla los elementos tratados bajo la norma UNE 100165 y sirve para responder tanto a la inspección sanitaria como al seguro del local.
Junto al informe, recibes las fotos de antes y después de campana, plenum, filtros, cada tramo abierto y la turbina. Se incluye la ficha del desengrasante alcalino usado y una etiqueta adhesiva junto al cuadro eléctrico con la fecha prevista para la siguiente visita. Así, cuando revise la APPCC o toque renovar pólizas, tienes todo lo necesario a mano sin buscar correos antiguos ni recordar qué se tocó aquella madrugada.
Qué dice la UNE 100165 sobre la limpieza de conductos de extracción
La UNE 100165 es la norma técnica que rige el mantenimiento de los sistemas de extracción en cocina. Su valor está en no imponer una fecha única para todos, sino graduar la periodicidad según la carga real de uso. Para aplicarla, se cruzan cuatro variables: las horas diarias con el fuego encendido, el tipo de cocción predominante, la longitud del conducto y el número de codos. La norma aporta este criterio técnico, pero es tu plan de autocontrol APPCC quien lo traduce a fechas concretas en el calendario del local.
Aquí en Mollet, la hostelería de horario continuo cae directamente en el tramo alto de esa escala. Un establecimiento abierto desde las seis de la mañana hasta pasada la medianoche introduce grasa caliente en el tubo muchas más horas al día que un restaurante que solo trabaja intensamente los fines de semana. Esa diferencia acumula residuo mucho antes y exige intervenciones más seguidas. Si sirves desayunos y cenas sin pausa, tus registros tienen que abrirse más veces al año que los de un negocio con servicio único; la norma te dice exactamente cuándo toca hacerlo.
El plan de autocontrol de una cocina del Baix Vallès y la extracción
El plan de autocontrol de cualquier cocina del Baix Vallès incluye un apartado de higiene de instalaciones que abarca campana, plenum, filtros y todo el recorrido del conducto. Ahí se anota la frecuencia comprometida, quién ejecuta el trabajo y la fecha exacta de cada intervención. No vale con dejarlo para luego; en los comedores de empresa, obradores y cocinas centrales de catering de polígonos como Can Prat, Can Magarola o Riera Seca, este registro lo revisa el responsable de calidad de la contrata además del inspector.
Por eso, cuando CAMPANIX termina la pasada de madrugada, el técnico firma el certificado ese mismo día. Nada de correos semanas después. Así el papel entra directo en la auditoría sin lagunas. La periodicidad la marca tu APPCC: dos veces al año si freís cuatro horas diarias, tres o cuatro si estás abierto desde las seis hasta medianoche, y más si trabajas brasa o wok por la creosota acumulada. El informe fotográfico y la etiqueta junto al cuadro eléctrico cierran la gestión diaria.
Qué mira sanidad cuando abre el registro de un conducto
Al abrir la tapa del registro, el inspector mira si el tubo tiene grasa pegada o está limpio. Si la pared queda a la vista y no se desprende al pasar la uña, ese tramo está bien. Si sale una capa amarillenta, toca limpiarlo. De paso revisa que las bandejas de recogida no estén saturadas, que los filtros de lamas no tengan huecos y que en las uniones no gotee nada hacia abajo.
Tener una fotografía fechada del interior del conducto tomada en la última intervención acelera mucho la visita. Con esa imagen se ve el estado real sin tener que desmontar todo otra vez, resolviendo la comprobación en pocos minutos. En esta zona, las cocinas de colectividad como residencias, centros escolares y comedores sanitarios alrededor del Hospital de Mollet son las que más reciben este control por su alta carga de trabajo y normativa estricta.
Certificado, informe fotográfico y ficha del desengrasante: para qué sirve cada uno
Al terminar la limpieza, CAMPANIX entrega tres papeles que responden a necesidades distintas. El certificado es el documento nominativo: lleva tu nombre como titular, la lista exacta de campanas, plenums y filtros tratados, la fecha y la firma del técnico. Es lo único que interesa al inspector de sanidad cuando entra en la cocina. No es un resumen comercial, es una prueba legal de que el trabajo se ha hecho según la norma UNE 100165.
Junto a él va el informe fotográfico. Aquí se ve el antes y después de cada elemento: la grasa acumulada en los conductos antes de abrirlos, el estado del rodete de la turbina desmontado y el metal limpio tras el cepillado. Esta secuencia visual justifica el alcance real ante la propiedad o la aseguradora si surge una incidencia. La tercera pieza es la ficha técnica y de seguridad del desengrasante alcalino empleado. Acredita que el producto es apto para uso alimentario, un requisito innegociable en cocinas de hostelería o industria alimentaria.
Los tres documentos llegan por correo electrónico poco después de cerrar la intervención y quedan archivados digitalmente. Así tienes todo ordenado para revisar periodicidades sin buscar facturas viejas ni recordar qué tramo quedó pendiente.
Colectividades de Mollet: el registro que se firma antes de salir de la cocina
En un bar de carretera la limpieza suele caer de madrugada, entre el último plato y el turno de desayunos. En cambio, en comedores de empresa, residencias o cocinas escolares del polígono de Can Prat, el hueco real está en la parada de tarde. Entre las cuatro y las siete, cuando el servicio de mediodía ya ha recogido y el responsable de calidad sigue en el centro, se ejecuta la intervención. Ese técnico firma el registro interno antes de que el equipo se marche. Así, la documentación entra directamente en el sistema de autocontrol sin esperas ni papeles pendientes para mañana.
Para estos locales preparamos también el histórico ordenado de pasadas anteriores. Es el documento que se consulta cuando toca una auditoría interna o si hay un cambio de contrata y los nuevos gestores quieren ver qué se ha hecho con los conductos y las turbinas. Tener esa trazabilidad al día evita sustos y demuestra cumplimiento continuo bajo la UNE 100165. El plan APPCC marca cada cuánto toca pasar, pero tener el archivo listo simplifica mucho la vida diaria de quien gestiona la cocina.
Cómo reconstruir el histórico de limpiezas de una campana sin papeles
El traspaso de un bar en la Rambla Pompeu Fabra o el cambio de gerente en un comedor de polígono suelen dejar el histórico de limpiezas en blanco. Sin papeles, no hay defensa ante una inspección y no sabes cuándo toca la siguiente intervención. La solución pasa por fijar un nuevo punto de partida real. Se programa una limpieza completa de campana, plenum y conductos siguiendo la norma UNE 100165. El técnico abre cada registro, trabaja tramo a tramo desde el extremo más alejado del ventilador y desmonta la turbina con el cuadro bloqueado. Lo importante es lo que se entrega después: un informe fotográfico detallado donde se ve el antes y el después de cada elemento tratado.
Con ese material, el local recupera el control. Se coloca una etiqueta adhesiva junto al interruptor principal indicando el mes exacto de la visita siguiente y se anota el calendario anual en un lugar visible. A partir de ahí, CAMPANIX archiva digitalmente cada certificado nominativo firmado por el técnico. Si dentro de tres años necesitas demostrar el mantenimiento para renovar una licencia o responder a Sanidad, basta con llamar al 690 22 09 44 o escribir a info@limpiezacampanas.com.es. Recuperamos el documento original sin trámites largos. Puedes consultar cómo trabajamos en nuestro apartado de contacto.